10 de junio de 2019

No queda nada.



Verga, cómo me enamoré de ti. 

Te conservo en pedazos de algo que no existe, en fachadas de departamentos que ya no son de nadie. Te conservo en avenidas, en calles sobrepobladas de cosas que odiamos. 
A veces regreso a leer lo que muchas veces he memorizado antes "ni el amor con sus dientes y uñas nos bastan".

Vaya que tú y yo sabemos de dientes, de uñas, de piel, de sangre.

Siempre que manejo, me pongo a pensar en más de lo que debo, la calle se confunde con el tiempo y juega con mi memoria como si viniera de algún sueño.

12 de mayo de 2019

Neumología e intensivismo

Hay un doctor con afición por los pulmones, no creo que su cabeza esté del todo bien, pero nos llevamos muy bien, aparentemente porque la mía tampoco lo está. A él no le interesa mi vida, es lo que él me dice, pero a veces parece que sí, sobretodo cuando me habla.
Su voz, me gusta mucho su voz.
La vida da vueltas muy raras.
Yo no creo que esté igual de triste que él, pero me jura que somos lo mismo.
Una vez lo vi, parado enfrente de la puerta roja del departamento. Otra vez lo vi lavando ropa. No debería estar ahí. Quiero creer que intenta dejarme que lo conozca, a veces quisiera conocerlo. La mayoría del tiempo no siento nada. Pero más importante aún, por dos o tres horas, no te extraño tanto.
Me voy contenta con eso. 

12 de abril de 2019

Crónicas de un sistema límbico descompuesto/equidad de género.


No tenía nada qué ver contigo, con tu mente.
Le tenías miedo, como niña asustada me apretabas la mano y a veces me la querías arrancar.
Golpeando la puerta del baño me escuchabas llorar y más fuerte gritabas: "Estoy cansada de escucharte hacerte la víctima."
Qué terror me dabas. Qué terror debiste de haber tenido.
Nada tenía que ver conmigo, con mi mente.
Me tenías miedo, como niña asustada me empujaste a una pared y la esquina del mármol que me abrió el cráneo también me rompió el corazón.
"Perdóname" me llorabas con el piso lleno de sangre, "qué bueno que no hay nadie en la casa, por favor párate."
Nunca me habían suturado en mi vida,  me reí con el doctor, "yo te conozco, ¿qué te pasó?"
"Me caí en barrio."
Nos subimos al carro: "No llenas, ¿verdad?" 
Mi cuero cabelludo fue lo único que eventualmente sanó.


18 de octubre de 2016

EX NIHILO NIHIL FIT


Como siempre es mi cabeza, por encima de todos, el peor de mis males.

Siempre vuelves, Ivonne, a leer por donde la vida y tus manitas te han llevado; se siente tan irreal, tú y yo somos personas muy distintas. ¿Pero por qué te sientes tan mal? Aquí, ahorita, por fin estás haciendo algo bien, te estás haciendo el favor de usar lo que tienes en la cabeza, ¿quién hubiera pensado que en realidad sí eras un buen médico? Definitivamente tú no, pero aquí estamos. El problema no es ese, es toda la miseria en la que te has metido para que no te quede de otra más que arrancarle al mundo lo que te corresponde.
Tantos nombres, tantos hombres- lo cuál me lleva de nuevo a la misma pregunta, ¿quién hubiera pensado...

Preferiría arrancarme la mano antes de terminarla, honestamente. Quién sabe que le estarás haciendo a tu psique, pero qué diferente ves a la gente, a las mujeres, a los hombres, qué diferente te ves al espejo, a veces eres tú, a veces ella, a veces piensas en todas las cosas que te han hecho daño, a veces lloras y a veces te masturbas con los mismos escenarios. ¿Sí ves hacia donde voy? Puede que haya otra manera, tiene que haber otra manera, pero ¿por qué sigues ahí? Trata de no odiarlos demasiado, la prepotencia nunca te ha llevado a algo bueno, pero sobretodas las cosas, que nunca, léeme bien, nunca dejes que se vuelvan a llevar algo. Vos coluber, y está esperando



.

29 de agosto de 2016

May the bridges I burn light the way.



Nunca sé lo que es, pero sé que es la antesala de algo bueno, y la música, constante recordatorio que nada existe antes de pasar por mi cabeza.
Entre más crezco más me gusta el atmospheric black, haha.


VIOLET COLD, gracias por existir, hoy me duermo contigo.



12 de abril de 2016

Bullets


Ya no estoy tan segura qué tanto eres tú, qué tanto soy yo y qué tanto es ese doctor que está igualito a ti. Lo veo todos los días, tan idénticos como mi recuerdo me permiten que sean. Lo veo a las ocho de la mañana, cuando voy más apurada, más cansada, y siempre, siempre le sonrío aunque, igual que tú, no hace el mínimo esfuerzo en voltearme a ver. Hay días en los que no lo soporto, su mera existencia me molesta y he tenido que cambiar de lugar para no tener que verte. Verlo.
A veces he querido llegar a contarle mi día, y decirte que el imbécil del ex novio de Natalia hace como si no me conociera y ya sé que nunca te cayó bien pero yo lo quise mucho por alguna razón que ya sé que me vas a refutar si algún día te enteraras de esto. También hay otras veces, como hoy, que no sé qué tan normal sea que me sienta así. Me cuestiono tanto que me desconozco y a veces ni siquiera sé qué significan todas estas preguntas que me hago. Pero bueno, pasa, y como cada año consecutivo me encuentro buscándote en donde puedo evitando a toda costa el fatídico mensaje por facebook de "¿cómo estás?".
Ya no quiero que me traicione la memoria.



18 de febrero de 2016

440, cama 4




Me tengo que parar enfrente de un paciente en aproximadamente veinte minutos, hipotiroideo, depresivo, post quirófano, y yo, pensando en la morfología de un montón de piel, hueso y ojos que me hacen sentir que no valgo nada, que no soy nada y que me falta mucho para poder salir de esto. Qué difícil es no querer ser lo que tú quisuieras que fuera.